{"id":35265,"date":"2016-01-27T13:06:03","date_gmt":"2016-01-27T11:06:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lebanesesaints.com\/Home\/?p=35265"},"modified":"2016-01-27T13:06:03","modified_gmt":"2016-01-27T11:06:03","slug":"enjil-al-yawm-es-270116","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lebanesesaints.com\/Home\/enjil\/enjil-al-yawm-es-270116\/","title":{"rendered":"Enjil Al Yawm ES- 27\/01\/16"},"content":{"rendered":"<p><strong>Evangelio seg\u00fan San Marcos 4,1-20. <\/strong><br \/>\n<strong>Jes\u00fas comenz\u00f3 a ense\u00f1ar de nuevo a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00e9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca dentro del mar, y sentarse en ella. Mientras tanto, la multitud estaba en la orilla. <\/strong><br \/>\n<strong>El les ense\u00f1aba muchas cosas por medio de par\u00e1bolas, y esto era lo que les ense\u00f1aba: <\/strong><br \/>\n<strong>&#8220;\u00a1Escuchen! El sembrador sali\u00f3 a sembrar. <\/strong><br \/>\n<strong>Mientras sembraba, parte de la semilla cay\u00f3 al borde del camino, y vinieron los p\u00e1jaros y se la comieron. <\/strong><br \/>\n<strong>Otra parte cay\u00f3 en terreno rocoso, donde no ten\u00eda mucha tierra, y brot\u00f3 en seguida porque la tierra era poco profunda; <\/strong><br \/>\n<strong>pero cuando sali\u00f3 el sol, se quem\u00f3 y, por falta de ra\u00edz, se sec\u00f3. <\/strong><br \/>\n<strong>Otra cay\u00f3 entre las espinas; estas crecieron, la sofocaron, y no dio fruto. <\/strong><br \/>\n<strong>Otros granos cayeron en buena tierra y dieron fruto: fueron creciendo y desarroll\u00e1ndose, y rindieron ya el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por uno&#8221;. <\/strong><br \/>\n<strong>Y dec\u00eda: &#8220;\u00a1El que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga!&#8221;. <\/strong><br \/>\n<strong>Cuando se qued\u00f3 solo, los que estaban alrededor de \u00e9l junto con los Doce, le preguntaban por el sentido de las par\u00e1bolas. <\/strong><br \/>\n<strong>Y Jes\u00fas les dec\u00eda: &#8220;A ustedes se les ha confiado el misterio del Reino de Dios; en cambio, para los de afuera, todo es par\u00e1bola, <\/strong><br \/>\n<strong>a fin de que miren y no vean, oigan y no entiendan, no sea que se conviertan y alcancen el perd\u00f3n&#8221;. <\/strong><br \/>\n<strong>Jes\u00fas les dijo: &#8220;\u00bfNo entienden esta par\u00e1bola? \u00bfC\u00f3mo comprender\u00e1n entonces todas las dem\u00e1s? <\/strong><br \/>\n<strong>El sembrador siembra la Palabra. <\/strong><br \/>\n<strong>Los que est\u00e1n al borde del camino, son aquellos en quienes se siembra la Palabra; pero, apenas la escuchan, viene Satan\u00e1s y se lleva la semilla sembrada en ellos. <\/strong><br \/>\n<strong>Igualmente, los que reciben la semilla en terreno rocoso son los que, al escuchar la Palabra, la acogen en seguida con alegr\u00eda; <\/strong><br \/>\n<strong>pero no tienen ra\u00edces, sino que son inconstantes y, en cuanto sobreviene la tribulaci\u00f3n o la persecuci\u00f3n a causa de la Palabra, inmediatamente sucumben. <\/strong><br \/>\n<strong>Hay otros que reciben la semilla entre espinas: son los que han escuchado la Palabra, <\/strong><br \/>\n<strong>pero las preocupaciones del mundo, la seducci\u00f3n de las riquezas y los dem\u00e1s deseos penetran en ellos y ahogan la Palabra, y esta resulta infructuosa. <\/strong><br \/>\n<strong>Y los que reciben la semilla en tierra buena, son los que escuchan la Palabra, la aceptan y dan fruto al treinta, al sesenta y al ciento por uno&#8221;.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio seg\u00fan San Marcos 4,1-20. 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